El viaje Un día por fin supiste lo que tenías que hacer, y lo empezaste, aunque a tu alrededor algunas voces insistían en gritar malos consejos… aunque toda la casa se puso a temblar y sentiste el viejo tirón en los tobillos. “¡Arréglame la vida!”, gritaba cada una de las voces. Pero no te detuviste. Sabías lo que...